En una dura respuesta oficial tras la segunda marcha federal universitaria, el Gobierno nacional ratificó su postura de confrontación. Alejandro Álvarez, subsecretario de Políticas Universitarias, aseguró que la Ley de Financiamiento -aprobada por el Congreso- es inviable: “Nació muerta porque viola el principio de responsabilidad presupuestaria. No especifica el origen de los fondos, lo que obliga a su suspensión inmediata”, dijo.
El funcionario evitó polemizar sobre las 120.000 personas que se concentraron en Plaza de Mayo, al afirmar que "en una República las leyes no se votan por el tamaño de una manifestación".
“La marcha no está cruzada por la política: es política y está organizada por partidos opositores. Ahora, la Ley de Financiamiento Universitario nació muerta. Viola el primer principio, que es el presupuestario", insistió Álvarez.
Además, centró sus críticas en Anselmo Torres, rector de la Universidad de Río Negro, a quien calificó como un "político profesional" vinculado al kirchnerismo, acusándolo de hipocresía por defender el ingreso irrestricto mientras impone cupos en su propia institución.